Tu casa puede cambiar el rumbo de un galgo

Dale un lugar seguro mientras encuentra a su familia. Puede ser por unas semanas o unos pocos meses: Brigada cubre sus cuidados y te acompaña de principio a fin.

¿Todavía tienes dudas? Conversemos por WhatsApp.

Luciano, galgo rescatado por Brigada Galgos

Tu casa es el puente, no el destino final

Un hogar temporal ofrece seguridad, descanso y una rutina mientras buscamos una adopción responsable. No necesitas una casa grande ni experiencia perfecta: necesitamos saber cómo es tu día a día para encontrar un caso que pueda estar bien contigo.

Brigada cubre y coordina

  • Atención veterinaria, vacunas y antiparasitarios.
  • Alimentación durante la acogida.
  • Acompañamiento para entender su adaptación.
  • Búsqueda de familia y coordinación de su siguiente paso.

Tú haces posible

  • Un espacio seguro donde pueda dormir y descansar.
  • Una rutina estable, paseos y compañía diaria.
  • Paciencia para observarlo y contarnos cómo se adapta.
  • Cuidado en cada salida, siempre con arnés y correa.

De tu primer mensaje a su próxima familia

No asignamos un galgo de manera automática. Primero nos conocemos y luego decidimos juntos qué acogida tiene sentido para todos.

  1. Cuéntanos sobre tu hogar

    Completa el formulario con tu disponibilidad, tu rutina y quiénes viven contigo.

  2. Conversemos con calma

    Revisamos tus dudas, la seguridad de la casa y el tiempo que puedes ofrecer.

  3. Buscamos un buen encuentro

    Elegimos contigo un galgo que pueda estar bien en tu espacio y con tu rutina.

  4. Seguimos a tu lado

    Te acompañamos durante la acogida y coordinamos su paso a una familia definitiva.

Tres acuerdos para cuidar bien

  • Si hay perros, gatos o niños en casa, revisamos antes la convivencia para elegir un caso compatible.
  • Si algo cambia o aparece una necesidad veterinaria, nos avisas para que podamos responder contigo.
  • Un galgo nunca sale suelto. Cada paseo es con arnés, correa y chapita con teléfono: pueden asustarse y correr muy rápido.

¿Puedes abrir un espacio temporal?

Cuéntanos cuánto tiempo puedes ofrecer, cómo es tu casa y quiénes viven contigo. No esperamos respuestas perfectas ni que tengas todo resuelto: la primera conversación sirve justamente para revisar tus dudas.